Fractal Web Admin

Húmedo amanecer

23 de agosto de 2008

Su ligero peso era fácilmente soportado por la tensión superficial del traslúcido fluido. Giró su cuerpo un poco a la derecha y la luz del candoroso amanecer brilló trémula en cada faceta de sus enormes ojos. Con mucha precaución movió una de sus patas y la llevó hasta su cabeza, acicalando una de sus antenas. Un incesante resplandor fueron sus alas al remontar el vuelo. Aun cuando su periférica visión tenía la capacidad de discernir por completo su entorno, no fue capaz de reaccionar ante el rojizo relámpago que implacable lo alcanzó. Su insectitud fue borrada de tajo por la larga lengua del sapo.

Manuel Herrera López
Powered By Fractal Web Admin CMS