Fractal Web Admin

Inicio / Amorfo: desviaciones literarias / Una voz celestial

Una voz celestial

08 de octubre de 2007

El aire comenzó a ondular a medida que las potentes vibraciones emitidas por aquel magnífico aparato expulsaba sus notas desde lo profundo de su garganta,

Su hermosa voz, capaz de interpretar el ruido de una cascada, o el suave aleteo de una mariposa, siempre me ha cautivado. Pero hoy es un día especial. El sólo cantará para mí. Aunque muchos han tenido ese honor, considero que muy pocos lo habrán disfrutado tanto como yo. Los primeros acordes de inmediato me transportan a un irreal mundo lleno de pequeñas cosas del pasado: un libro, un arbusto, un ocaso en la montaña, un par o tal vez hasta tres palabras, un poema críptico escrito en latín, algunas imágenes de figuras claramente definidas rellenas con colores planos, un saco de lana, un primer beso; todo ello reunido en el espacio tan vasto que puede darnos un segundo.

El sigue su interpretación. Yo sigo conmovido hasta las lágrimas. El es un maestro, yo soy un pobre afortunado. Siento como las olas del sonido rompen frente a mí, un burdo acantilado que duras penas puedo comprenderlas. Finalmente su cántico se va acallando lentamente, y me doy cuenta que la luz del exterior era solo un producto residual de as notas de su garganta. Todo se oscurece mientras un tenue sonido se diluye en el ambiente. Y muero. El ángel negro me ha dado mi último concierto.

Manuel Herrera López
Powered By Fractal Web Admin CMS